Pues ya os lo dije todo allí, pero me reitero que fué un placer jugar con vosotros.
Vi a dzomba con una carga psicológica tremenda que le bloqueaba físicamente, y sin embargo a Red Rum todo lo contrario, se reía de sus propios errores y pagó las cervezas correspondientes a los rabazos. Está claro, esto es golf, y no hay que darle más vueltas a esos días que no quieren salir las cosas.
Y no os hagáis líos, que hacía mucho que no pateaba como ese día, que tocaba salir bien
